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miércoles, diciembre 31

De una vez

Que se vaya de una vez, este año, este mes
Pocas cosas ha traído para no echar al olvido
Que se vaya de una vez, porque hemos sido testigos
De vidas y muertes, en un mundo con dolientes

Que se vaya de una vez y dé paso al que viene
Este año hará que el próximo resuene
Que se vaya de una vez y se lleve los vicios
Para no caer en otros precipicios

Que se vaya de una vez porque daña con su hiel
El planeta hierve cada amanecer
Que se vaya de una vez, no lo quieras detener
El hambriento necesita algo de comer

Que se vaya de una vez para que arranque uno nuevo
Sin corruptos ni malicia, es un sueño, no es un juego
Que se vaya de una vez aunque su sombra sea la sede
De ese espacio próximo llamado: 2009

Es así

Somos tristes, contradictorios, extraños, llenos de vacío, inconsistentes…
Mira lo que has hecho con mi mente
¿Irreparables? ¿Ardientes?
En esta vida exigente de astucia y boberías
¿Acaso lo que hay es lo que miras?
Ya querrías… salir de ese estado impredecible, porque no sabes que persigues
Hoy lo siento, mañana lo entiendo
La palabra futuro sigue siendo un argumento

Y es que lo necesito
Ese espacio en el que digo: dónde estoy, dónde vivo
¿Seguir creyendo en el destino?
No me hables de verdades, sabores, amigos
Sigue al filo de este río
No me hables de belleza ni de bríos
Dame signos, nada frío
Y es que lo necesito
Ese espacio en que te digo: dónde estás, dónde vives
Miré adentro y ya no ríes

jueves, julio 24

Nada más que...

5 AM. Leo a José Ramón Ayllón (En torno al hombre) y, mientras me acerca al problema de la especialización, me habla de cientificismo, antropologismo, biologismo, psicologismo,… en fin, no sólo de ese sufijo (“ismo”) que es necesario añadir a palabras como las anteriores para denotar la presencia de lo que él suele llamar una “deformación profesional típica” que se da en los especialistas, sino más bien de esa maña que estos sufren al “considerar que aquello que no se puede obtener con su método científico no es real”. Igualmente, Jacinto Choza advierte que “cada especialista, después de mucho tiempo de trabajo con un determinado método de investigación, tiende a pensar que la esencia del fenómeno estudiado es la que puede establecerse desde su posición metodológica”.

Por mi parte, al momento de leer y comprender estas ideas, no puedo evitar asociarlas con mi carrera: el periodismo, porque en primer lugar y aunque parezca tonto, noto la presencia del citado sufijo, sin embargo, en este caso la palabra lo contiene por naturaleza y no para indicar el mencionado “error” en el cual caen algunos especialistas. Luego, pienso en otros detalles y me planteo estas preguntas: ¿es posible que un periodista caiga en este tipo de errores?, ¿cómo llamar al periodismo si rayara en el vicio de la expresión “nada más que”, pretendiendo saberlo todo?. Y empiezo a contestarme…

Ante todo, es obvio que Ayllón plantea el tema en torno a las ciencias más que a las profesiones en sí, pero a mi modo de ver, claro que esto no quiere decir que un ingeniero no pueda pensar que todo es cuestión de ingeniería o que un artista crea que la vida se trata sólo de arte, cegándose cada uno con su especialidad ante los diversos elementos y realidades que comprenden la compleja realidad misma. Es decir, ni ellos ni los periodistas estamos exentos de caer en el reduccionismo. Pero aún así, me cuesta manejar la idea de un periodista que se cierra ante la complejidad de un mundo cada vez más complejo, que no sólo se complica cada día más, sino que se descubre a sí mismo o nosotros lo hacemos, pasmándonos ante lo descubierto.

Particularmente, creo que el periodismo es una profesión de dilemas, entre estos está el de si un periodista debe “saber de todo” o concentrarse sólo en una parcela de la realidad, es decir “especializarse”. En esta onda recuerdo muy bien que en una clase de producción y dirección de medios de comunicación, la profesora me hizo ver con bastante claridad que los periodistas no pueden considerarse unos “sabelotodo”, porque es obvia la imposibilidad de tal supuesto, pero no es extraño encontrarnos con una gran cantidad de personas que piensan lo contrario y además, añaden los factores tiempo y espacio, pues no sólo se cree que lo sabemos todo, sino que también en todo momento y en todo lugar.

Pienso que, evidentemente, esto forma parte de un ideal -entre tantos- que se ha formado del periodista, pues no podemos saberlo todo y mucho menos creer que “nada más” aquello conocido desde el periodismo es valedero y lo explica todo. Pero existe un diferencia entre “saberlo todo” y “saber de todo”, pues pienso que en el primer caso se trata de un intento de absolutización del saber y en el otro del conocimiento amplio y variado que una persona pueda poseer sobre todo. Sin embargo, tampoco es posible saber de todo, pero hasta cierto punto creo que es más viable y más realista que lo otro, pues el segundo caso se refiere más a saber de todo un poco, lo cual considero necesario en un periodista, aunque se especialice en una fuente o aspecto informativo, por lo que explicaba antes: una comprensión más o menos holística del mundo es precisa para conocerlo y más aún para darlo a conocer, incluso si sólo se quiere informar sobre un aspecto en concreto.

Para Carlos Soria, “el periodista es por definición el buscador y difusor de las verdades, el que investiga, conoce y transmite a los demás la realidad -una parte de la realidad- del mundo”. Pero con “una parte de la realidad del mundo”, él no se refiere a que es necesario especializarse, sino a que “no es posible conocer todo lo que sucede a nuestro alrededor…”. No obstante, algunas personas creen que es de mediocres quedarse en lo de todo un poco, pues lo entienden como abarcar mucho y apretar poco. En cierta forma puede parecer que esto es así, sin embargo también podemos pensar que el “abarcar mucho” se refiere a saber sólo de una cuestión en particular y quien se especializa, posiblemente sí conoce más sobre el objeto de su especialidad, pero qué de lo demás.

En todo caso, no se puede valorar la calidad del saber según la cantidad de conocimiento o creer que porque alguien se concentra en una parte del todo sabe más de este que quien no lo hace, ni viceversa. Particularmente, pienso que en el fondo, la cuestión de si se es especialista o no, radica en qué tan profundo se es en eso que se intenta comprender y en cierta forma dominar mejor, pero sobre todo en evitar el reduccionismo.

viernes, mayo 16

Voces

“Voices that ring in your head
Tell me what do they said?”

Casi llegando a la mitad del año, reflexiona sobre lo que ha sido el tiempo pasado. ¿Has sabido aprovecharlo? No te propusiste ninguna de esas tonterías que suelen prometerse las personas al sonar las campanadas del 31/12, pero aún así piensas sobre todo lo que has hecho y dicho, aquello que has pensado, cómo has tratado a quienes te rodean, te preguntas qué has aprendido, si has mejorado como persona. Tienes 22, sabes mejor de dónde vienes y quien eres, pero no está claro hacia dónde vas. ¿Excitante? ¿Desesperante? Una vida por delante que siempre mira hacia atrás.

“Are you walking the dog?
Is that dog walking you?”

Satisfecha por las respuestas encontradas, los conflictos personales razonablemente desertados y la paz que se respira después de tiempos amargos. Un día emocionado, otro desmotivado. Sol y lluvia. Frío y calor. Claro y oscuro. Inconsistencia que se desvanece en medio de una extraña y confortable seguridad. Por días la vida es carrera. Amas el presente, ansías el futuro tal como lo ideas, sabes que no ha servido nunca aferrarse a la imaginación, pero aún así insistes en querer pensarlo todo por adelantado. Llámalo estupidez o miedo, pero tienes que vencerlo. Con sencillez despiertas cada día y si la noche cae con ansiedad por el mañana, un llamado de calma te recuerda vivir el hoy-ahora.

“What are you waiting for?
Nobody is gonna show you how”

Ser buena en esto, hacer bien lo otro, corresponder al amor de tus amigos, familiares y compañero de vida, no quejarte por nada porque todo te ha sido dado, dar y dar hasta el desgaste, darte y darte con defectos y virtudes, ser más persona. La vida es hermosa. A veces no sabes por qué la vives en medio de la agobiante rutina, pero cuando te detienes a ver hacia atrás, te das cuenta de que vale la pena un poco de carrera e inconciencia, un poco de adormecimiento rutinario que te mueva el piso hasta decir basta y revisar si has tratado de dar lo mejor de ti cada día hasta olvidarte de ti mismo.

“Haven’t you had enough?
Now your time is up”

Este 20 de mayo (si Dios quiere) cumplo 23 años y mis mayores deseos son un corazón más grande, una paciencia que me haga saber esperar más, constancia, perseverancia, recuperar la compañía de personas que están lejos por motivos ajenos a nuestras voluntades, un alma más limpia, más paz y menos ansiedad, más amor por la vida y las personas… Y eso se consigue así, cumpliendo años y aprovechándolos.

“But who is the master?
Who is the slave?”

lunes, mayo 5

Domingo por la mañana...


Mientras la bulla aún no aparece en casa, trato de aprovechar desde las 7 las primeras horas del día para leer un poco. Movida por un post en Diario Metafísico que leí hace un par de semanas y por la necesidad de leer el libro, tomo “Jesús de Nazaret” de Joseph Ratzinger que había detenido desde hace al menos un mes y medio, y continuo el capítulo 5 (La oración del Señor) que dejé pendiente la semana pasada, tras una rápida ojeada.

Me llaman la atención un par de notas del Papa sobre la frase del Padrenuestro: “el pan nuestro de cada día”. Estas tratan de explicar el sentido de la misma y como siempre que se trata de Jesucristo y su compleja naturaleza, es posible notar que existe un doble significado conformado por dos apreciaciones complementarias, no opuestas e incluso interdependientes.

Por un lado se observa la visión terrenal de la frase, que se atiene a las necesidades humanas en el ámbito físico, en este caso con respecto al alimento; y por otro se eleva la idea hacia lo divino y se concreta que el pan de cada día es el alimento del alma, la palabra de Dios. Y si se entiende que Jesús es Dios y hombre, podemos decir que Dios mismo es el alimento que sacia las necesidades corporales y espirituales del hombre, pues Él que vino al mundo, dio de comer a los pobres y necesitados, no solo con alimento de la tierra, sino con sus palabras divinas.

Sin embargo, si bien es la idea del pan nuestro de cada día lo que viene primero a mi mente, no es esta la que me mantiene atenta, sino que en el fondo, mientras continuaba leyendo, pensaba en lo complicado que puede resultar explicar todo eso que el Papa dice, aún cuando considero que él suele ser bastante explícito. Precisamente, porque entender tales cuestiones superan los límites de la claridad expositiva y suponen un acto reflexivo, incluso también uno de fe.

Sabemos que Cristo no ha sido reconocido por todos como Dios y hombre verdadero. Pero creo que las cosas no se pueden quedar así, sino que siendo creyentes o no de la naturaleza divina de Jesús, es preciso ahondar sobre su persona, porque de cualquier modo su vida y muerte marcaron un antes y un después en la humanidad. Además, lo que él hizo y dijo a más nadie se le ha visto hacer… Entonces hay que reconocer que la cosa no es tan normal como para tomárselo con soda y esperar a que una pasión como La Pasión de Mel Gibson nos la recuerde, por ejemplo.

Sinceramente, tras muchas reflexiones y seguro que aún no las suficientes, pienso que una visión parcial de Jesús sólo nos daría respuestas incompletas y contradictorias a tantas preguntas que surgen al escuchar sus palabras y meditar su vida con verdadera atención. Entonces, no es suficiente verlo como hombre o como Dios, sino como lo que encierra, lo que es: una persona con dos naturalezas perfectamente integradas.

Creo que entenderlo de este modo o creerlo así, nos ayuda a nosotros mismos a comprender nuestra propia naturaleza, más y mejor: somos alma y cuerpo, vivimos en espíritu y carne. Sin embargo, entiendo lo difícil que es equilibrar ambas formas, sin dejar que una pese sobre la otra, pero teniendo presente que si el alma es el principio de vida que permanece después de la muerte, deberíamos vivir conforme a esta premisa, entrenando a nuestro cuerpo para tal suceso y dándole la importancia que se merece. Vivir es entonces un acto de justicia en el cual debemos dar al cuerpo lo que es del cuerpo y al alma lo que es del alma, en su justa medida.

Si nuestra naturaleza es una integración de cuerpo y alma, deberíamos preguntarnos cómo hacer del cuerpo medio y no un fin, o cómo hacer del alma lo mismo. ¿Fin para qué? Para la vida después de la muerte, pero esa vida también se vive en la tierra, empieza aquí y lógicamente debe influir en nuestra forma de vivir. Entonces no creo que sea propio de la persona vivir conforme a las necesidades del cuerpo, ni tampoco cubriendo sólo lo que el espíritu necesita. Descuidar una de las dos partes significaría descuidar el todo, desequilibrar el sistema, por decirlo de algún modo más propio de nuestro tiempo “tecnificado”.

Sin embargo, retomando el caso de Jesús, es lógico que cualquier religión fundada sobre la concepción de su persona reducida a una sola naturaleza, resulte parcial, incompleta y en consecuencia inapropiada para saciar las necesidades espirituales de todo hombre cuyo ser se constituye de una idéntica radicalidad corporal y espiritual. Entonces, ver a Jesús sólo como el hombre que vino a hablar de Dios o el Dios que vino al mundo sin ser como los hombres, puede desencadenar diversas formas de “vivir cara a Dios”, pero ninguna realmente pertinente a lo que esto supone si se juntan ambas consideraciones.

En este sentido, puedo pensar que “vivir cara a Dios” supondría entre otras cosas, vivir de acuerdo a nuestra propia naturaleza. De este modo pienso que algunas religiones separan a Dios de los hombres al presentar una visión parcial de la persona humana. Así encontramos diversas maneras de vivir cara a Dios, indiferentemente de si se entiende por Él una Santísima Trinidad, un hombre, el objeto de mensajes de tantos profetas,...

Si Jesús es sólo Dios que vino a la tierra en forma de hombre, pero que no sufrió, rió, lloró, comió, bebió, durmió… que no fue humano, entonces jamás podremos encontrarnos a nosotros mismos fijándonos en Él y difícilmente nos identificaremos con las demás personas o entenderemos que la igualdad y hermandad entre todos radica en que nadie es mejor, ni más, sino que simplemente “es” tal como yo “soy”, y nosotros “somos”; es decir que se entienden esencialmente por el “ser”. Entonces, la idea de Dios como ser supremo que no es capaz de identificarse con los hombres, puede radicalizar las conductas humanas frente a Él mismo y sí mismas; haciéndola violentas, incompasivas, intolerantes, injustas, inhumanas… generando meros fanáticos.

Por otra parte, si Jesucristo sólo es un hombre que vino a hablar de Dios, entonces Dios puede reducirse a un concepto utilizado para llenar nuestras necesidades espirituales (reducidas al ámbito de lo terrenal como cuestiones psicológicas) o un ídolo al que admiramos por su legendaria historia, por sus hazañas de vida. Así es posible entender algunas conductas humanas frente a Dios, que si bien nacen de la buena voluntad, no llegan al verdadero espíritu, pues giran en torno a un sentimentalismo con respecto a Él, a una sensación de bienestar más relacionada con la autoestima que con el encuentro de Dios en lo más profundo del ser.

De cualquier manera, por un lado o por el otro, difícilmente lograremos vivir de acuerdo a nuestra naturaleza, con la cabeza en el cielo y los pies en la tierra. Porque ni partiendo del hombre, ni partiendo de Dios, sin reconocer al hombre en Dios y a Dios en el hombre, vamos a encontrar nuestro propio sentido y el sentido de vivir cara a Dios, los cuales se complementan.

Finalmente, en otras palabras todo esto supone para mí lo siguiente: si no nos identificamos a nosotros mismos, no vamos a identificarnos verdaderamente con los demás, y mucho menos con Dios, pues Él está tanto “en la tierra como en cielo”. Y si no identificamos a Dios en Jesús, difícilmente vamos a identificarnos a nosotros mismos. Una cosa lleva a la otra y creo que sólo Dios puede ayudarnos a alcanzarlas.

Así termina este domingo por la mañana: con una noche de lluvia y pensamientos plasmados en este post, cansados de tanto andar en mi cabeza por varias horas seguidas; agradeciendo a Dios por este día.

jueves, mayo 1

Mi primera carrera


Hoy corrí mi primera carrera (5 km). Me inscribí el viernes y apenas el domingo hice por primera vez la ruta, lógicamente no tuve mucho tiempo de entrenarme para esto, sin embargo tengo la condición física que estas actividades de corto kilometraje requieren, por eso me atreví a correrla. El lunes y martes volví a hacer la ruta y ayer descansé. Mi categoría (libre) compredía a las féminas entre 19 y 29 años, entre las tres primeras de esta clasificación hubo tiempos alrededor de los 20 minutos. Según mi cronómetro mi marca fue de 27'32'', lo cual me parece muy bien considerando que me preparé en muy poco tiempo y mejoré mi propia marca de estos días (domingo: 34', lunes: 29' y martes: 30').
Ha sido una experiencia reconfortante y tranquilizadora. Estoy enamorada del running. Se ha convertido para mí en un deleite, es mucho más que una pasión o una emoción pasajera, es más que un escape, una forma de desconectarme del mundo y conectarme conmigo misma. Me enamoro cada vez más de esta actividad que ha venido dándome tantas cosas buenas. Gracias a ella he adquirido templanza, paciencia, constancia, disciplina... Sin exagerar, me ayuda a ser mejor persona. Si tan solo ustedes pudieran experimentar la paz y tranquilidad que ahora yo tengo, habiendo corrido hace unas 4 horas, desearían comenzar ahora mismo (al menos para probar) salir a la calle y correr. Inténtelo. Disfrútenlo.

lunes, marzo 31

Piezas

Creí que sabía quiénes éramos
Veo una lección que aprender
No te miento mientras llega la calma
Fui la primera en creer
Y con un futuro por delante
Esto ha de perecer

Cuando las luces se apagan los recuerdos me siguen
Cuando las luces se van te veo a ti
Te hice parte de mí, el error estuvo allí
Se lo que no debí, adiós cariño que ha de morir
Y bendita sea la vida que ahora hemos de vivir

Un vacío dentro de mí se hacía amargo pensando en ti
Un vacío dentro de ti me hacía amarga pensando en ti
Aquí estoy, aquí estoy
Di lo que sientes, cuéntame a mí
Pero si tu corazón no está abierto
Adiós amor que me debo ir

domingo, marzo 16

Que no olvide...

Dios mío:
¡Qué no olvide!
Que su corazón está en mis manos
Que su vida no me pertenece
Que su felicidad se juega con la mía
Que tiene sentimientos
Que comete errores
Que es como es
Que lo pusiste en mi camino

La pasión que me domina
El aire que respira
Vida de mi vida
Tienes el corazón y el alma mía

martes, febrero 26

De como una enfermedad puede moldear una vida...

Ensalada con Wakame

Desde hace más o menos dos años presento una extraña enfermedad en la piel llamada neurodermatitis o también dermatitis atópica. No se la deseo a nadie, sinceramente la fulana ya me tiene harta. Durante ese tiempo y hasta el sol de hoy, me han dado como unos 5 brotes fuertes de la misma. Se supone que es una alergia, pero no se sabe a qué. Honestamente, yo no he tenido nunca la paciencia para concretar esa respuesta. Los primeros meses brinqué de dermatólogo en alergólogo y un par de veces fui a consulta con una especialista en alergias pero me cansé, porque para verse con la sra. (por cierto muy reconocida en Barquisimeto) hay que llegar más o menos a las 5 de la mañana si quieres estar entre los primeros y esperar hasta las 10 u 11am que llega la doctora… Es decir que pasé por esa travesía unas tres veces, de las cuales me regresaron para mi casita con las ganas de hacerme por fin las benditas pruebas de la alergia porque según la dra. estaba intoxicada o no lo suficientemente “bien” de la piel para tales exámenes. En fin… Got sick of it.

Finalmente el año pasado, a mediados, logré tratarme con una dermatóloga bastante buena, quien me calmó los problemas y los brotes de eczema (como se le llama a la especie de salpullido que aparece en toda la piel). Ella me hizo tomar un poco de conciencia sobre la enfermedad y me dijo muy honestamente que eso no se cura, simplemente hay períodos en los que se está muy bien y otros en los que no tanto y otros (como he estado estos últimos 5 días) en los que se está peor (es decir bastante mal: la piel no cede en absoluto, una tirantez insoportable como si fuera cemento en vez de piel lo que cubriera mis músculos y huesos, enrojecimiento e hipersensibilidad cutánea… a total caos!).

The point is: nunca me han sabido decir si es que soy alérgica a algo en específico, pero según mi historial médico alérgico, la herencia y otros tantos factores, la citada alergólogo intuyó que el problema es la lactosa y que lo vengo arrastrando desde pequeña, since a was a little baby, pero es ahora que está saliendo a flote (great! –ironic part-) … Entonces, para curar aquellos primeros padecimientos tuve que someterme a una dieta estrictísima para desintoxicarme. Cuando digo estrictísima, sí que lo es. Nadie, ni siquiera alguien obsesionado con planes de adelgazamiento se atrevería a hacerla por simple espontaneidad. Casi vegetariana, no podía comer más frutas que melón, patilla y cambur; vegetales: sólo los de color verde, prohibidos tomate, remolacha, zanahoria, los de colores fuertes…; cítricos ni mirarlos; leche, quesos… menos; ni siquiera galletitas con “trazas de leche”; cereales y panes de trigo integrales o no: permitido; pasta sí; café no, té no; carnes: sólo de res; y la madre de las exigencias: leche de soya.

Pues bien, yo realmente detesté tener que adaptarme a eso. Me costó demasiado, con todo y que soy amante de los vegetales y hea sido siempre un poco maniática con la carne, especialmente la roja… Era frustrante NO PODER COMER CASI NADA que la gente normal come. ¿Era yo anormal? Am I now? No. Simplemente, tenía y tengo que adaptarme a condiciones de vida diferentes. Poco a poco lo fui asumiendo. Logré adaptarme. Menos mal que me encantó la leche de soya porque era el pan mío de cada día. Y por lo demás no hubo mucho problema. Perdí mucho peso y también me fui desanimando cuando iba a una fiesta o salía porque alcohol cero, torta nada que ver, comida de la calle imposible… Me veía bastante limitada.

Hoy en día no lo veo así. Aprendí a alimentarme muchísimo mejor. Aún lucho por resistirme a deliciosas tentaciones para mí como: chocolate y nescafé, pechuga de pavo o pollo embutida y atún en lata (el más reciente miembro de la lista negra). Pues bueno, a todas estas, con eso de la soya pa’ca y soya pa’llá, empecé a probar más alimentos a base de soya y en consecuencia me he ido acercando a la comida japonesa (aún no soporto el sushi). Hace unos meses una amiga me presentó el wakame y hoy soy una total adicta a este manjar de la naturaleza y ayer compré Tofu para probar… hoy me hice un yogurt a base de Tofu con manzana y ¡qué delicia!.

Como dije hace unos párrafos atrás, desde hace 5 días estoy en medio de una crisis eczemática o dermatítica (términos no registrados pero que suenan bien ¿no?) y tengo unos 3 días alimentándome con my old friend, la dieta desintoxicante del horror, antipática a primera vista pero efectiva para mis males dermatológicos. Los principales sospechosos de esta vez son unos deliciosos chocolates que me regaló mi novio el día de los enamorados y otros cuantos abusos cometidos durante esa semana.

Creo que voy a tener que dejar de juguetear con la comida, creo que voy a tener que acostumbrarme a que no es: una semana me cuido y otra no. Sí, a pesar de mis pesares, no me sirve de nada seguir rehusándome a aceptar que ciertas comidas desmejoran mi condición (me ha costado tanto admitirlo)… en momentos como este en los que me veo tan mal de la piel, me arrepiento de mi falta de determinación para de una vez por todas entregarme a una dieta vegetariana con todas las bondades de la soya, las algas y los cereales, por muy bicha rara que parezca y lo aislada que muchas veces se puede llegar a estar con hábitos alimenticios tan apartados a los comunes. Que así sea. No quiero seguir arriesgando mi tranquilidad y bienestar. Aunque eso no quiere decir que soy de hierro. Espero encontrar el apoyo y entendimiento de quienes me rodean porque NO es fácil.

jueves, enero 17

¡Que alegría!

De vez en cuando escribo algunos artículos de opinión que envío a El Impulso Antes de enviarlos se los muestro a varias personas para que me den el visto bueno, para ver si me supe expresar, a mi mamá para que detecte la horrible presencia de algún error de redacción o incluso ortográfico, porque en el proceso de escribir y leer uno mismo lo que escribe, el teclado ayuda a meter la pata, y la vista, fijada más en las propias ideas que en el texto plasmado en la pantalla del computador, pasa por alto lo que otros sí logran ver.
El caso es que el domingo pasado me publicaron un artículo, pero fue ayer cuando me di cuenta revisando el archivo de opinión en la web del diario. Con este ya son 3, cuestión que me alegra bastante. Aún recuerdo cuando envié el primer artículo, escrito durante una práctica de periodismo de opinión y echando broma con mi profesora, me aventuré a enviarlo con la idea de que "no importa, igual no lo van a publicar"... Y luego, un viernes yo en la piscina y me llama mi madre notificándome que el fulano artículo fue publicado.
Aquel brinco de alegría fue el mismo que me sobresaltó ayer, porque sinceramente, cada vez que escribo y envío pienso que no lo van a publicar, y así es mejor, la sorpresa es más bonita y la sensación es siempre nueva, auténtica, como la primera vez. Después de todo, no escribo para que me publiquen sino para expresar ideas y si es posible compartirlas con otros. Y como ahora estoy en plan de compartir más de mí misma en este espacio, les cuento esto y si desean leer el artículo vayan a El Impulso, columnas, opinión, archivos del domingo 13/01/2008 y allí: "Todo lo que sube...".-

sábado, enero 12

Apertura jovial

A medida que yo voy cambiando, mejor dicho madurando, mi blog también. Creo que es obvio e incluso lógico, pues este espacio, entre tanta abstracción y divagación intelectual, es a fin de cuentas un reflejo de mí. Por eso últimamente he estado compartiendo cosas más personales, aunque a veces, como podrían darse cuenta si leen algunos de mis pasados posts, lo hago de manera impersonal o en tercera persona. Está claro, de cualquier manera, no hay pa' donde ver, soy yo.

Bueno... entonces a lo que vengo: quiero empezar a compartir (aplausos por favor) fotos de mi, de mi familia, de mis seres queridos, etc, etc, etc... Momentos, recuerdos más personales que ajenos. Me cuesta un poquito, pero ahí voy... abriéndome un poquito más. Desde ya, aunque un poco tarde, deseo que todo el que pase por este blog tenga un feliz año, sobre todo próspero, productivo, de crecimiento interior porque sino no cuenta.... Y el que no pase por este blog se va a arrugar ¿qué tal? Toda una amenaza en estos tiempos en los que la arruga va paulatinamente convirtiéndose en la peor enemiga de la persona (jejeje, no aguanto, tengo que recurrir siempre aunque sea un poquito a la ironía, tan solo un poquito para reírnos de las conductas que abundan en nuestro siglo y de las que a veces somos víctimas.- Nadie es infalible).
Comenten, búrlense, riánse, lloren, duérmanse... Aquí, hagan lo que mejor les parezca. Un abrazo.

martes, diciembre 18

¡Un gran mes!

Madrid-Pontevedra-Oporto-Santiago de Compostela-Vigo-Roma... ¡VENEZUELA!
Desde el 9 de noviembre hasta el 11 de diciembre tuve la increíble oportunidad de estar de aquí para allá en algunos preciosos y valiosos lugares de Europa. DE vuelta en nuestra bella y también valiosa Venezuela, poco a poco contaré detalles de mi travesía. Por lo pronto, posteo para que se sepa (si es que alguien todavía se pasea por este sitio -casi- muerto) que no me he ido, solo estaba de parranda. Jejeje... ¡Saludos!

miércoles, septiembre 19

Ideas de Izquierda

Naturalmente, Dios que lo sabe todo, sabía que este mundo iba a ser de los derechos, lo que no quiere decir que los zurdos iban a salir perdiendo por eso. Soy zurda y muchas han sido las veces que alguien se sorprende por ello, la verdad sí es una rareza conseguirse con un zurdo, pero tampoco es que habemos tan poquitos así o que seamos un fenómeno de la naturaleza.

En fin, la cosa no es si somos pocos o muchos o si nos superan en número los derechos. Ciertamente, hay más derechos que zurdos en el mundo y son más los productos que se fabrican teniendo en cuenta esta realidad. Pero lo que puede parecer una aparente desventaja para el zurdo, es más bien una absoluta ventaja (si lo sabe aprovechar), aunque a veces pueda ir cargada de algunas insatisfacciones, lo que yo prefiero llamar gajes del oficio.

Raramente me encuentro con cosas para zurdos, lo cual no solo me ha llevado a desarrollar más mis habilidades motrices, ejercitando ambos hemisferios y haciendo uso de mi derecha con mucha frecuencia, sino que me ha hecho prácticamente ambidiestra. En ocasiones domino mejor la derecha que la izquierda.

En el colegio no conseguía un pupitre para mi condición y aprendí a escribir sobre uno para derechos. El día que me topé con uno para zurdos, no me sentía cómoda, algo que sucede con frecuencia cuando se ha estado acostumbrado a “la derecha”. Desde niña vi las ventajas de ser zurda y para potenciar lo que naturalmente considero una ventaja, hacía caligrafías con la mano derecha, porque quería escribir con las dos manos. Hoy en día escribo mejor sobre pizarras con la derecha que con la izquierda.

Ser zurdo es ser diferente, ser derecho no es ser mejor. Recuerdo las tiernas palabras que mi profesor de dibujo técnico de primer año me dijo el primer día de clase: “los zurdos no sirven para esta materia”. Sin comentarios… Siempre he creído que quiso retarme. Y aquí estoy, varios años después escribiendo sobre su ridícula premisa y agradeciendo el hecho de ser “diferente”, lo que tampoco me hace mejor que nadie.

¿Y a qué viene todo esto?
Simplemente, me alegré de escuchar a una mujer muy inteligente decirme que por ser zurda, soy más rápida… Según una razón muy científica que me dio, algo relacionado con las neuronas, los zurdos pensamos más rápido. Entonces, me sentí tan bien… con una especie de alivio por lo que a veces me preocupa: una inquietud mental honestamente insoportable, ideas nadando de aquí para allá, muchas veces en contra de mi voluntad… Bueno, al menos creo que haber escogido bien el nombre de mi blog. ¡Yuju!

lunes, abril 30

¿¿¿¿por qué por qué por qué????


¿Dónde están los motivos?
Nada sale bien o al menos no como espero...
Se me agota el buen humor y la sonrisa, me falta alegría, ya no la consigo donde solía hacerlo...
El trabajo no es tan apsionante, algunos han ido arrebatando la ilusión, no puedes evitarlo
La misma gente Los mismos lugares La misma comida La misma vida desde hace tanto...
Rutina Rutina Rutina - no quiero más
En clase: no me dicen nada nuevo...
No consigo esperanzas...
(Se acercan los 22)
Verikat está triste

viernes, agosto 18

Ya no voy a arrugar más

Al fin, ya no voy a arrugar más. Algunas personas cercanas conocen bien el eterno dilema que he tenido con respecto a los blogs. Afortunadamente, pude darme cuenta de que ¡¡no soy la única!! . No soy el único ser -lo que no me hace rara? ustedes dirán...- que pensaba que los blogs eran una pérdida total de tiempo, además de otras reservas que aún tengo frente a la red y la fulana inteligencia artificial que de paso... está siendo hoy en día más valorada que la humana... ¿Raro?. Eeeen fin, el punto es que ya estoy aquí y -a diferencia de otras veces- llegué para quedarme *espero... jeje*. Gracias a quienes nos animan y nos hacen ver lo maravilloso de la blogosfera. La foto está porque no supe colocarla en el pérfil... Además debo admitir que me resulta interesante ese fenómeno que ocurre cuando vemos una imagen de alguien e inmediatamente comenzamos a imaginarnos o idearnos la forma de ser de esa persona...
Tiempo al tiempo y siéntanse como en casa, pero no me la ensucien por favor...